Acorde con el relato del suceso, González era un constructor de 45 años vecino del barrio informal Villa 20, en proceso de urbanización, quien recibió un disparo durante un operativo policial a causa de una presunta pelea que generó un brutal enfrentamiento entre uniformados y unos pocos vecinos.
El albañil con historial limpio de ciudadano trabajador arribó al lugar, descendió de su vehículo para defender a su hijo durante el conflicto. El choque se intensificó y el oficial Miño le disparó casi a bocajarro, muestran imágenes de cámaras de vigilancia.
El informe forense determinó que el hombre falleció a consecuencia del impacto de una munición múltiple metálica que le provocó lesiones de extrema gravedad en el tórax y el abdomen, lo cual generó una hemorragia que no pudo ser contenida.
El juez Hugo Decaría imputó al efectivo por el delito de homicidio agravado por abuso de su función de seguridad.
En su resolución judicial también dispuso un embargo de 110 millones cuatro mil 700 pesos (74 mil 330 dólares) sobre los bienes del imputado y desvinculó de la causa a familiares y allegados de la víctima que fueron detenidos en un primer momento.
Otros cinco policías que participaron del procedimiento continúan bajo investigación.
rc/mh













