Bajo el sol cómplice del estadio Augusto César Sandino, la tropa naranja escribió otro capítulo de resistencia y fe, al firmar su victoria número 35 y recortar distancias en la pugna con los Vegueros de Pinar del Río por el último cupo a la postemporada.
Granma golpeó primero en el segundo episodio ante Osdany Rodríguez, con una breve rebelión que incluyó sencillo impulsor de Daniel Cabrera, pero aquella chispa sería apenas un destello aislado en tarde villaclareña.
El punto de quiebre llegó en el sexto acto, cuando los Leopardos rompieron el hechizo del abridor Sammi Benítez y desataron un vendaval de maderos. Leonardo Montero empujó una carrera y Osmán Carucho firmó un triple demoledor que trajo dos más al plato.
A partir de ahí, la ofensiva azucarera no levantó el pie del acelerador. Mailon Tomás Alonso, Eliécer Arrechavaleta y Yoasnier Pérez, este con un jonrón de dos carreras, lideraron un ataque implacable que convirtió el partido en un monólogo naranja, coronado con seis anotaciones en el noveno episodio.
Desde el montículo, Rodríguez caminó con autoridad durante seis entradas, apoyado por una defensa certera, mientras el bullpen completó la faena sin permitir libertades que empañaran la celebración.

Mañana, en el mismo escenario, Leopardos y Alazanes volverán a cruzar destinos. Villa Clara sabe que cada juego es una final y que el rugido debe sostenerse si quiere convertir la esperanza en boleto.
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