“¡ICE fuera de nuestras comunidades!”, coreaban los manifestantes al referirse a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, cara visible de las agresivas políticas del presidente Donald Trump contra la inmigración irregular.
La jornada de este sábado combinó el malestar generalizado por el ataque del pasado 3 de enero ordenado por Trump contra Venezuela que terminó con más de un centenar de muertos, de acuerdo con cifras oficiales de Caracas, y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Ambos permanecen en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, una prisión de alta seguridad, después de ser extraídos a la fuerza de Venezuela.
Las protestas también muestran este domingo el enojo de los estadounidenses “contra el brutal asesinato de Renee Nocole Good a manos del ICE» en Minneapolis y piden que «Estados Unidos no intervenga en Latinoamérica», dijo The People’s Forum.
“El 20 de enero, en el primer aniversario de la investidura de Trump. Tomaremos las calles de todo el país para exigir la salida de ICE”, anticipó un mensaje de la organización en la red social X.
“De Minneapolis a Caracas, de Chicago a Nueva York, la violencia de la clase dominante no conoce fronteras. La administración Trump ataca a la clase trabajadora tanto en el país como en el extranjero”, dijo previamente The People’s Forum en la convocatoria.

Las redadas y asesinatos de ICE, la represión, los bombardeos y las sanciones son parte del mismo proyecto: convertir nuestras vidas en ganancias y a nuestras comunidades en blancos de ataque, subrayó el grupo con sede en Nueva York.
La indignación por la muerte de Good creció luego de declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, que apuntan a justificar el trágico incidente del miércoles y la inmunidad del agente del ICE que habría cometido el acto.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que el tiroteo donde perdió la vida Good fue una acción en “defensa propia”. La secretaria Kristi Noem afirmó que la mujer atacó a los agentes de ICE con su vehículo, pero funcionarios estatales y locales cuestionaron esa versión.
El presidente Trump apoyó la narrativa del DHS y culpó a la “izquierda radical” por “amenazar, agredir y atacar a nuestros agentes de la ley y del ICE diariamente”. También se refirió a la víctima en un principio como “una agitadora profesional”.
Minneapolis fue el núcleo de masivas protestas contra la brutalidad en 2020 -en el primer mandato de Trump- luego del asesinato del afroamericano George Floyd por un policía blanco. Las manifestaciones entonces se extendieron al resto del país.
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