La televisora local Ecuavisa divulgó que el Ministerio de Defensa mantiene suspendido un contrato firmado en 2023 con la empresa española Indra para la adquisición e instalación de un radar tridimensional de largo alcance LTR-25, destinado a detectar narcoavionetas en la costa del Pacífico.
El equipo, valorado en 24,36 millones de dólares, permanece desde junio de 2025 en bodegas de la compañía en Madrid, según el medio de comunicación.
El radar debía reemplazar al sistema que explotó en Montecristi, provincia de Manabí, en noviembre de 2021, tras un sabotaje por el que nueve militares fueron ya condenados.
De acuerdo con la denuncia, el equipo debía estar operativo en diciembre de 2025, pero el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo dispuso la suspensión del contrato hasta que concluyan las obras de infraestructura en los cerros Montecristi y San Isidro, puntos para la vigilancia aérea.
El expresidente Rafael Correa (2007-2017) consideró que “esto es sumamente grave” y alertó que el país estaría en la “indefensión”.
“Cada vez me convenzo más de que son cómplices del narcotráfico. Este es el radar que explotó en 2021 en el Gobierno de Lasso. Cuatro años después no han logrado reemplazarlo. Lo más difícil, la parte tecnológica, está lista, pero los inútiles del Ministerio de Defensa no han podido arreglar caminos y plataforma en el cerro de Montecristi”, dijo Correa en X.
En paralelo, Ecuador reforzó su vigilancia marítima con la incorporación de la lancha guardacostas Isla Santa Rosa LG-40, donada por Estados Unidos.
El ministro Loffredo afirmó este lunes que la embarcación permitirá fortalecer la lucha contra el narcotráfico en el mar territorial.
Ecuador atraviesa una crisis de seguridad sin precedentes y este territorio de la mitad del mundo es en la actualidad una ruta clave para el tráfico de drogas hacia Europa y Norteamérica, de acuerdo con investigaciones de medios internacionales.
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