El salteño, a lomos de su KTM, volvió a ceñirse la corona provisional tras finalizar segundo en la décima etapa, solo superado por el francés Adrien Van Beveren, en una jornada marcada por la resistencia y la tragedia del desierto.
Benavides manda ahora la general con apenas 41 segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec, una distancia tan frágil como una huella sobre la arena saudí. El giro del destino llegó con la caída del australiano Daniel Sanders, hasta entonces líder, quien sufrió un traumatismo en el hombro izquierdo que apagó sus aspiraciones.
El español Tosha Schareina, constante y paciente, asciende al tercer puesto de la general, aunque ya a más de dieciséis minutos del argentino. Con solo tres etapas por delante, el Dakar entra en su tramo final: allí donde la épica decide campeones y el desierto no perdona.
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