De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), los sismos se localizan bajo el cráter, a profundidades inferiores a un kilómetro, lo cual están relacionados con procesos de circulación y liberación de gases volcánicos hacia la atmósfera.
Alertó además la entidad que siguen las emisiones de dióxido de azufre y persiste la salida de gases a través de grietas en los cráteres de los volcanes Curiquinga y Piocollo, sin que hasta el momento se identifiquen emisiones de ceniza asociadas.
La temperatura al interior del cráter del volcán Puracé, asociada con la salida de gases, continúa presentando un descenso en los valores registrados satelitalmente, abundó el SGC.
El más reciente boletín del organismo informó igualmente sobre la detección, durante el pasado día 12 de enero, de la ocurrencia de un flujo de lodo (lahar) secundario en el sector nororiental del volcán, identificado mediante el registro sísmico y que por su tamaño no representó un riesgo para la población.
Este fenómeno estuvo asociado a las altas precipitaciones y a la removilización de ceniza depositada durante las últimas semanas en la parte alta de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, abundó.
Por último, el SGC insistió en su recomendación de no acercarse a los cráteres Puracé, Piocollo y Curiquinga, ubicados en la cadena volcánica Los Coconucos, en el departamento de Cauca, en el suroccidente del país.
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