Polonia desempeñará el papel de enlace entre la UE, Dinamarca y Estados Unidos. Intentaremos persuadir a las partes para que cooperen, afirmó el ministro en una entrevista con la televisión TVN24, y agregó que desea que Estados Unidos tenga un lugar en la isla para operaciones sin comprometer su seguridad.
El ministro reiteró el apoyo polaco a una solución diplomática entre Copenhague y Washington, en línea con la postura expresada un día antes por el presidente Karol Nawrocki tras reunirse con el primer ministro británico, Keir Starmer.
Analistas de política europea locales consideran que la iniciativa busca posicionar a Varsovia como un actor clave en la seguridad transatlántica, capitalizando su cercanía a Washington y su pertenencia a la UE para mediar en una crisis que divide a los aliados.
La postura contrasta con las recientes afirmaciones del expresidente Donald Trump y su entorno sobre la anexión de Groenlandia, que han generado tensiones diplomáticas y puestos en duda los acuerdos de defensa vigentes desde 1951.
En este sentido, la estrategia polaca podría enfrentar el escepticismo de quienes ven en la crisis una demostración más de la política unilateral de Washington, difícil de conciliar con el principio de soberanía territorial que defienden Copenhague y la UE.
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