Davidovich, primer cabeza de serie, gobernó el duelo con pulso sereno y tenis afilado durante una hora y 23 minutos, apagando el empuje del público y convirtiendo la pista en un territorio propio, donde cada golpe marcó jerarquía.
“Los primeros partidos del año siempre son una incógnita”, admitió el malagueño tras el encuentro. “Pero el trabajo de la pretemporada está dando frutos. Estoy tranquilo; con paciencia, las oportunidades llegan”, añadió, con la convicción de quien sabe que el camino se construye punto a punto.
El español, decimoquinto del mundo y finalista en cuatro torneos el pasado curso, asume este inicio de 2026 como un terreno de siembra. La victoria ante Hijikata, más que un resultado, fue un mensaje de constancia y ambición.
En los cuartos de final se medirá al monegasco Valentin Vacherot, beneficiado en la ronda anterior por la retirada del australiano Thanasi Kokkinakis. “Es un jugador agresivo, completo y muy trabajador. Será un partido duro”, analizó Davidovich, anticipando otra batalla.
La jornada también dejó sello español con la clasificación de Jaume Munar, quien remontó al argentino Francisco Cerúndolo para vencerlo 3-6, 7-5 y 6-4 y jugará el siguiente tramo contra el checo Tomas Machac, que ganó al francés Quentin Halys por 6-4 y 6-2.
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