En su conferencia de prensa semanal, el mandatario adelantó que en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, cuando eso se llegue a debatir y a plantear el tema, la única postura de Panamá es auspiciar que crezca un diálogo favorable para frenar que mueran personas.
Panamá es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y allí expresará esa posición, porque a su Gobierno le «preocupa la paz mundial», sostuvo .
Las protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán, con saldo de numerosos heridos y muertos.
«En el Consejo de Seguridad hablará Panamá, como miembro que es por este 2026, y coordinaré esa posición con el embajador Eloy Alfaro en su momento», sostuvo Mulino.
La víspera, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi denunció que Israel siempre ha intentado arrastrar a Estados Unidos a librar guerras en su nombre.
Denunció que, con sangre en las calles iraníes, Israel se jacta explícitamente de tener «manifestantes armados con armas reales» y «esta es la razón de los cientos de muertos».
El canciller iraní precisó que el presidente (Donald) Trump ahora debería saber exactamente dónde acudir para detener los asesinatos.
Las autoridades de Teherán siempre insistieron que las manifestaciones son provocadas desde el exterior, en especial por Estados Unidos e Israel.
En abril y octubre de 2024, ese último país e Irán intercambiaron golpes aéreos, y en junio del pasado año sostuvieron una guerra de 12 días tras la agresión israelí, en la que participó Washington.
De otra parte, el Ministerio de Exteriores iraní condenó las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra la República Islámica.
El texto, circulado a la prensa, califica las medidas punitivas de Washington contra el pueblo iraní de violatorias del derecho internacional, la libertad de comercio y la Carta de la ONU, a cuyo secretario general insta a hacer cumplir la legalidad internacional.
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