La ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, emprenderá una agenda internacional el 19 de enero en Londres, Reino Unido, y luego irá a Boston y Nueva York, en Estados Unidos, como parte del proceso para definir las condiciones de una nueva emisión de deuda externa.
El viaje de Moya antecede a una operación que incluye la recompra de parte de los bonos con vencimiento en 2030 y 2035, y que el Gobierno prevé cerrar hasta el 26 de enero de 2026, aunque aún no se ha precisado el monto ni el plazo de la nueva colocación.
Este mes Ecuador debe pagar alrededor de 900 millones de dólares por obligaciones de deuda interna, externa e intereses.
En declaraciones a la prensa local, la ministra explicó que el país cumplirá con el pago del primer cupón de capital de los bonos 2030, que vence hasta el 31 de julio, por cerca de 400 millones de dólares.
La funcionaria señaló que la caída del riesgo país permitió a Ecuador volver a los mercados internacionales, tras la desconfianza generada por la reestructuración de deuda de 2020, que el mercado suele leer como una especie de default.
Según Moya, los inversionistas valoran que el endeudamiento del país sea manejable, alrededor del 47 por ciento del Producto Interno Bruto, así como una proyección de crecimiento económico del cuantro por ciento al cierre de 2025.
En el presupuesto general del Estado de 2026, la cartera económica previó una emisión de bonos por tres mil millones de dólares, en un contexto en el que el país espera obtener la mayor parte de su financiamiento externo mediante bonos y organismos multilaterales.
Sobre la recompra anunciada, el exministro de Economía Marco Flores advirtió que “la operación no constituye una reestructuración ni implica, por sí sola, una reducción automática del endeudamiento público”.
“El efecto relevante de la operación no está en el anuncio, sino en sus resultados finales”, señaló Flores, al subrayar que sin conocer el monto máximo agregado aceptado “cualquier afirmación sobre mejora fiscal o fortalecimiento de la sostenibilidad de la deuda resulta prematura”.
Ecuador es uno de los países más endeudados con el FMI, con más de nueve mil 415 millones de dólares, y deberá pagar unos 11 mil 661 millones entre 2026 y 2034.
Expertos afirman que el volumen de la deuda limita las inversiones sociales y los recursos para sectores como salud y educación, ya que gran parte del Producto Interno Bruto va destinado al pago de la deuda.
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