En presencia de todo el estado Mayor Superior de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), personal, civil, cadetes, tropas, familiares y milicianos, el alto mando castrense procedió a la entrega de ascensos post mortem y de condecoraciones a ese personal.
El vicepresidente sectorial de Defensa y Soberanía manifestó que un verdadero soldado debe estar siempre movido por la fe y no “combate por odio, sino en la fe y por amor”.
Padrino afirmó que esa es “nuestra filosofía” y expresó que ellos no combaten “por destruir, acabar, mancillar, asesinar y humillar a un ser humano”.
“Nosotros combatimos por causas superiores, justas y humanas y sabemos bien cuál es nuestra causa superior”, aseveró.
Subrayó que los hombres y mujeres de la FANB saben bien cuál es “nuestra causa superior”.
Padrino señaló que Venezuela quiso ser humillada y agredida en su espiritualidad venezolana, en su honor y dignidad, «¡pero no!», enfatizó.
Se agredió a nuestra patria y secuestró a nuestro Comandante en Jefe y presidente constitucional Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, expresó.
El titular para la Defensa manifestó que se logró un objetivo militar, “pero la patria está de pie” y exhortó a que cada quien saque sus propias conclusiones.
Refirió que los hombres y mujeres de la FANB ante “la avasallante tecnología y abrumadora cantidad de medios desigual contra Venezuela”, ahí están los 47 efectivos, nueve mujeres entre ellos, que dieron su vida.
El general en jefe recalcó que esos hombres y mujeres ante la agresión militar dieron su vida y por eso cumplieron con la historia, la patria y la soberanía nacional
“¡Honor y gloria a los héroes y heroínas del 3 de enero de 2026!”, expresó.
Destacó, asimismo, que en medio de la agresión fallecieron civiles y “hermanos en la humanidad como los 32 compañeros de la República de Cuba, que estaban con nosotros y también ofrendaron sus vidas”.
Padrino reveló que en total hubo 83 fallecidos y más de 112 heridos, los cuales recibieron atención en el sistema militar y público de salud, y reconoció el trabajo, la honestidad, profesionalismo y humanidad de los médicos.
Insistió en que el honor militar y dignidad están intactos y “vamos a seguir ejerciendo el liderazgo nacional en los destinos de la patria”, a la par de admitir que el “liderazgo interno está garantizado por la calidad y probidad de sus líderes y lideresas”.
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