La víspera llegaron al territorio danés considerado la puerta del Ártico y con grandes riquezas naturales una quincena de soldados franceses, presencia que también ayer el presidente francés, Emmanuel Macron, prometió reforzar en los próximos días con medios navales, aéreos y terrestres.
Sin bien se trata de una movilización de momento discreta y enmarcada en la misión europea de apoyo a Copenhague “Arctic Endurance”, prevista hasta mañana, la segunda en rango en el Ministerio de Defensa, Alice Rufo, descartó enfocar la reacción de París en los números.
“Es el efecto producido lo que cuenta en un ejercicio, y no tanto las cifras”, declaró este viernes a la cadena Franceinfo la ministra delegada y responsable de los Antiguos Combatientes.
Rufo afirmó que el objetivo de Francia no es asustar a alguien y sí mostrar compromiso con la defensa de los intereses europeos.
Desde su regreso a la Casa Blanca, hace un año, el presidente estadounidense, Donald Trump, fijó entre sus prioridades el apoderamiento de Groenlandia,
De cara a esa meta, el mandatario ha escalado en los últimos días su presión, con justificaciones que van desde una alegada amenaza de China y Rusia sobre la enorme isla hasta intereses vitales de Washington, que incluyen la alerta temprana frente a misiles enemigos en una eventual guerra.
A diferencia de Alemania, que ahora atribuye el envío de militares al territorio danés a la amenaza rusa y china, Francia ha mostrado una clara postura de rechazo a las pretensiones de Trump, unas veces mencionando a Estados Unidos y otras no, y calificando de inaceptable una postura hostil entre aliados de la OTAN.
Esta semana, el canciller Jean-Noël Barrot, anunció la apertura de un Consulado el 6 de febrero en Groenlandia, como muestra de apoyo a Dinamarca frente a la cruzada de Washington.
Barrot afirmó que Groenlandia no quiere ser ni poseída, ni gobernada, ni integrada a Estados Unidos.
Desde Riga, el canciller galo manifestó que la seguridad del Ártico está indisolublemente ligada a la seguridad europea.
Somos solidarios con Dinamarca, como esperamos que lo sean con nosotros si estuviésemos en la misma situación. Groenlandia es un territorio europeo bajo protección de la OTAN y lo defenderemos contra amenazas, vengan de donde vengan, subrayó en la capital letona.
Mientras, los intercambios de criterios continúan entre Washington y Copenhague y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, recibirá hoy a una delegación estadounidense.
Ante los reclamos de Trump y la opción manejada de comprar Groenlandia, el canciller danés, Lars Lokke Rasmussen, reiteró ayer que la isla no está en venta.
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