El ministro de Relaciones Exteriores, Sugiono, describió el entorno internacional como “peligroso”, debido a la erosión del derecho internacional, la feroz competencia entre grandes potencias y la difuminación de las líneas entre paz y guerra.
Sugiono subrayó que la política exterior continuará guiándose por la doctrina constitucional de “libre y activa”, con el fin de proteger los intereses nacionales mientras contribuye a la estabilidad global.
La iniciativa busca priorizar la capacidad de decisión estratégica propia, la preparación ante crisis y la adaptabilidad ante choques externos, promoviendo cooperación regional e internacional.
Expertos coincidieron en que la diplomacia de resiliencia ofrece un marco pragmático para afrontar conflictos, sanciones y desinformación, aunque destacaron la necesidad de estrategias claras para traducir la resiliencia en acciones concretas.
ro/nvo/liz













