Hasta la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, acudieron civiles y militares, jóvenes, ancianos, trabajadores y estudiantes como prueba inequívoca de que los convocó la voluntad propia y el agradecimiento eterno a sus héroes caídos en la República Bolivariana de Venezuela ante la agresión yanqui.

Las palabras de la Miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primera Secretaria en esta provincia, Beatriz Johnson, patentizaron el respaldo de la nación y la tierra indómita a los familiares de los héroes, y el compromiso con la memoria de los muertos.
Luego lágrimas y manos de padres, hijos y esposas sobre las urnas cubiertas con la bandera nacional, custodiadas por la guardia de honor, ocho familias fracturadas, sueños truncos y como aliciente, el honor y la gloria que legaron sus seres queridos.

Enviaron ofrendas florales el Líder al Frente de la Revolución Cubana, general de ejército Raúl Castro, el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, y del Ministerio del Interior, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los familiares y el Pueblo de Cuba.
Posteriormente desfiló el pueblo frente a sus héroes, cada cual rindió tributo como le inspiró la ocasión: con la marcialidad del saludo militar, la mano en el lado izquierdo del pecho, agitando una bandera cubana o venezolana.

Una vez más la respuesta de los habitantes de la ciudad hospitalaria, rebelde y heroica dio una lección a quienes dudan, demostraron que están dispuesto a defender Cuba, con determinación y hasta las últimas consecuencias.


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