Así advierte este sábado el diario Página12 en un artículo de la comentarista Luciana Bertoia, conocedora estos temas, al referir también que los máximos responsables hoy de esa agencia gubernamental abogan por el “perdón” de los criminales o se emocionan con mensajes de “concordia política”.
Mencionó, además de Mayer, al jefe de este, Joaquín Mogaburo, a quien el Ministerio de Justicia designó como subsecretario de Derechos Humanos, y a Alfredo Mauricio Vitolo, que ejerce como director nacional de Asuntos Jurídicos de ese departamento desde el pasado octubre.
“El organismo –que en otras épocas supo ser un importante impulsor para el proceso de Memoria, Verdad y Justicia– es hoy un reducto en el que sus responsables defienden o, al menos, justifican el accionar de las Fuerzas Armadas”, subraya el periódico.
Y cita al exsecretario exsecretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla Corti: “No sorprende.
Es natural que el gobierno nacional lleve adelante la reivindicación de teorías que ya fueron desvirtuadas por las condenas que se dictaron en el país. Sin embargo, hay una resistencia que todavía sigue sosteniendo la reivindicación de la Memoria, la Verdad y la Justicia”.
Igualmente, cita a Victoria Montenegro quien hasta diciembre presidió la comisión de Derechos Humanos de la Legislatura porteña: “A 50 años del golpe de Estado, está claro que la memoria está en disputa”.
“Ellos (el gobierno de Javier Milei) avanzan en su definición de borrar la memoria para reescribir la historia y nosotros nos reorganizamos para defenderla por aquella generación que estuvo dispuesta a dar la vida para que el pueblo viviera con dignidad. Ése es nuestro desafío, aprendiendo de lo que hicieron las Madres y las Abuelas”, concluye.
Sobre Mayer, Bertoia señala que “tiene un pasado controvertido: se presenta como vocero de las Fuerzas Armadas y tuvo su momento de gloria en octubre de 2023, cuando tildó de “pro-terrorista” a la película Argentina, 1985”. Se ha visto implicado en otros episodios que reflejan su rechazo al enjuiciamiento de los sanguinarios represores.
Con Mogaburo, el gobierno libertario espera profundizar los recortes presupuestarios a las instituciones de los Derechos Humanos, como el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos, del cual dependen el Archivo Nacional de la Memoria (ANM) y el Museo Sitio ESMA.
Ya se eliminaron 14 cargos jerárquicos (…) y se redujo la planta de personal a la mitad, lo que implica un ahorro anual de 13 mil 550 millones de pesos, se ufanó el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, al anunciar su designación.
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