El accidente sucedió al descarrilar un convoy con más de 300 pasajeros y chocar con otro que circulaba por la vía contigua, a la altura de Adamuz, en Córdoba. La cifra de heridos graves apunta a alrededor de 25, aunque se cree que son muchos más.
En contactos con la prensa, el ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que los últimos vagones del tren la firma Iryo descarrilaron en Adamuz e invadieron la vía contraria por la que en ese momento circulaba uno de alta velocidad de Renfe, la compañía principal española.
Tras un impacto terrible, dos vagones de este último tren salieron despedidos, provocando una cifra de víctimas que todavía es preliminar, afirmó Puente.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió su agenda de este lunes, incluida una reunión que tenía pactada con el líder de la oposición, el titular del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, quien a su vez le había solicitado al jefe del Ejecutivo cancelar el encuentro.
En su cuenta de X, Sánchez escribió que “el Gobierno está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros».
Las Comunidades Autónomas de Castilla-La Mancha, Castilla y León, y de Madrid, ofrecieron ayuda a Andalucía, donde familiares de los viajeros indagan por sus familiares en Huelva y Córdoba.
También el Ministerio de Sanidad puso a disposición de Andalucía todos los recursos necesarios para atender a las víctimas del siniestro.
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