El gran héroe del choque fue el centrocampista Pape Gueye, al mandar un potente disparo al minuto 94 bastante lejos del arco que decidió el choque.
La polémica no faltó, porque se decretó un penalti a favor de Marruecos en el 98, los jugadores de Senegal se fueron del campo y luego volvieron, y 24 minutos después del fin del tiempo reglamentario se cobró la pena máxima.
Sin embargo, el hispano-marroquí Brahim Díaz lanzó a lo Panenka y la detuvo el arquero Édouard Mendy, para enmudecer el estadio Príncipe Moulay Abdallah.
Los marroquíes habían ganado cuatro de los últimos cinco partidos contra los senegaleses, cuya última victoria en un choque oficial databa de 2012.
Ambos elencos buscaban su segunda coronación en el certamen continental, pues Marruecos ganó el de 1976 y Senegal el de 2021.
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