A mediados de enero de 2021, dicha ciudad, capital del estado de Amazonas, enfrentó una de las peores crisis sanitarias de la historia brasileña, con un colapso del sistema de salud local debido a la falta de oxígeno hospitalario, lo cual provocó decenas de muertes y un caos generalizado.
De acuerdo con un reciente artículo del portal digital Opera Mundi, esa desventura expuso la negligencia del gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022) en la gestión de la pandemia, cuando una serie de errores sucesivos y fallos logísticos agravaron el problema.
“La tragedia solo se evitó gracias a la solidaridad de Venezuela. Ignorando las tensiones políticas con el gobierno brasileño, el presidente Nicolás Maduro envió 136 mil metros cúbicos de oxígeno a Manaos, garantizando un alivio temporal para el sistema de salud amazónico”, recordó el medio.
El 19 de enero de ese año, titulares de prensa en Brasil difundieron que los camiones enviados por el Ejecutivo venezolano habían llegado a Manaos, después de que los primeros vehículos con los cilindros de oxígeno partieran tres días antes de la ciudad venezolana de Puerto Ordaz.
A principios del presente mes, tras la agresión de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro de Maduro, el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, consideró que su país no debe olvidar la ayuda durante la Covid-19, al anunciar el envío de toneladas de insumos médicos al país vecino.
En un artículo sobre el tema, la Revista Fórum recordó el quinto aniversario de la crisis de oxígeno en Manaos, que estuvo marcada por “la inacción de Bolsonaro y la ayuda de Venezuela”.
Asimismo, en un acto de solidaridad con Maduro y su esposa, Cilia Flores, el sábado último en esta capital, Flavia Rodrigues, integrante de la Brigada Bolivariana por la Paz en América Latina y el Caribe, declaró a Prensa Latina que “amor con amor se paga”, en referencia al envío de oxígeno de Caracas en 2021.
Rodrigues también compartió con esta agencia imágenes de aquellos días y recalcó que la amistad entre los seres humanos no debe cesar nunca.
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