El despliegue, según afirma el ejército, tiene como objetivo garantizar la seguridad y la estabilidad en esas áreas estratégicas, tras la entrada en vigor del alto el fuego y el proceso de integración institucional acordado entre ambas partes.
En la provincia oriental de Deir Ezzor, medios locales informaron que un amplio convoy militar del ejército cruzó el río Éufrates y se dirigió hacia la región de Jazeera occidental, recientemente recuperada por fuerzas tribales. El convoy está compuesto por cientos de vehículos y equipos militares.
La víspera, el presidente sirio Ahmed Al-Shara firmó un acuedo con las FDS que establece un alto el fuego total e inmediato y la integración de todas las instituciones civiles y militares bajo la autoridad del Estado sirio.
El acuerdo consta de 14 artículos, entre ellos la retirada de las formaciones armadas de las FDS al este del Éufrates, la entrega administrativa y militar de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqa, y la integración de las instituciones civiles de Hasakeh en las estructuras estatales.
El texto también estipula que el gobierno sirio asumirá el control de los cruces fronterizos y de los yacimientos de petróleo y gas de la región, y que los efectivos militares y de seguridad de las FDS serán incorporados de forma individual a los Ministerios de Defensa e Interior, tras los procedimientos de verificación correspondientes.
Varios países expresaron su respaldo al acuerdo. Jordania consideró que fortalece la unidad, la estabilidad y la seguridad de Siria, mientras Türkiye manifestó su esperanza de que contribuya a la paz y a la consolidación de la integridad territorial del país.
Qatar lo calificó como un paso importante hacia la paz civil, y Arabia Saudita celebró el alto el fuego, reiterando su apoyo a la soberanía y la integridad territorial sirias.
Tras el anuncio del acuerdo, fuentes locales reportaron incidentes de seguridad en la ciudad de Raqa, con víctimas civiles atribuidas a disparos de francotiradores.
El Ministerio del Interior sirio informó que sigue con preocupación los reportes sobre presuntas violaciones en Hasakeh y confirmó el inicio de investigaciones para verificar la información.
Por su parte, el comandante general de las FDS, Mazloum Abdi, afirmó que el acuerdo busca “detener el derramamiento de sangre” y anunció su intención de viajar a Damasco para ultimar los detalles del proceso, que serán divulgados posteriormente.
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