Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en 2019, la conmemoración que recrea el bautismo de Jesucristo en el río Jordán sirve como preludio a una de las fechas más significativas del calendario litúrgico local.
Aunque es celebrado en todo el país, la ciudad histórica de Gondar es el centro del escenario con sus castillos reales del siglo XVII y vibrantes ceremonias marcadas por coloridas procesiones al baño de Fasilides.

El presidente de Etiopía, Taye Atske-Selassie, junto al viceprimer ministro Temesgen Tiruneh y otros altos funcionarios participan en las actividades organizadas en esa localidad del estado regional de Amhara, junto a miles de visitantes extranjeros que cada año llegan motivados por ese evento religioso y cultural.
La víspera, tuvo lugar la ceremonia de Ketera, durante la cual los fieles tradicionalmente usan prendas nuevas o recién lavadas y se reúnen en espacios públicos con un espíritu de renovación y dignidad.
En las zonas rurales, el festival coincide con la temporada de cosecha y muchos jóvenes aprovechan la ocasión para la vinculación social, el cortejo y las reuniones familiares.

Ketera simboliza el bloqueo del agua en preparación para los rituales bautismales del día siguiente.
Con motivo de la celebración, el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, destacó en un mensaje su profundo significado espiritual y social para la nación. Enfatizó que el mensaje central de revelación y reconciliación de Timket ofrece orientación para abordar las divisiones personales y nacionales.
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