Entre 69, el primer país con mayor número fue El Salvador (514), seguido de Colombia (476), Venezuela (425), Nicaragua (414), China (390), Honduras (384), Corea del Sur (364), México (285), Costa Rica (145) y Perú (125), detalló el estatal Diario de CentroAmérica.
Encabezó esta capital a los departamentos donde se ubicaron los extranjeros autorizados con tres mil 662, delante de Escuintla (177), Izabal (96), Sacatepéquez (82), Chiquimula (59), entre otros, según el medio sobre cifras oficiales.
La cartera encargada explicó que estos procesos se rigen por el Código de Trabajo y el Reglamento de Autorización de Permisos de Trabajo, lo que garantiza que la contratación de foráneos no sustituya las opciones chapinas.
La nación mantiene una proporción equilibrada, debido a que la ley establece que al menos el 90 por ciento del personal debe ser del país y recibir como mínimo el 85 por ciento del total de salarios, expuso el texto.
El Mintrab precisó que la presencia de trabajadores extranjeros responde a necesidades específicas de conocimiento, supervisión técnica y acompañamiento a proyectos productivos, en especial, en inversión propia y extranjera.
Los datos de 2025 muestran un incremento moderado respecto a 2024, cuando se contabilizaron cuaro mil 227 permisos laborales, algo que refleja un comportamiento controlado del mercado laboral, reflejó.
El sociólogo Allan Lima consideró que la presencia de trabajadores foráneos “no responde a una sustitución del empleo local, sino a la necesidad de cubrir nichos técnicos”.
Estos perfiles aportan experiencias internacionales que permiten elevar los estándares productivos y generan procesos de aprendizaje para los trabajadores guatemaltecos, acotó.
Lima añadió que esto también tiene un impacto social positivo, al fortalecer la formalidad laboral.
El analista independiente Nicolás Gutiérrez observó que la cifra de permisos se relaciona con el dinamismo de la inversión.
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