En ese sitio tiene su sede el movimiento cultural Bumba Meu Boi de Seu Teodoro, un proyecto donde fe, música, danza y memoria colectiva se dan la mano en una ebullición que seduce por igual a visitantes y foráneos.
Desde el pasado 10 de enero y hasta este martes, la Fiesta de San Sebastián del Boi de Seu Teodoro combina recitación de letanías, presentaciones del Tambor de crioula, el bumba-meu-boi de Seu Teodoro y la Escuela de Samba Bola Preta de Sobradinho.

El programa comenzó con la izada de un mástil de nueve metros, símbolo central de la celebración que representa la gratitud por la comida, el cual fue decorado con frutas como piña, yaca y coco.
Así lo confirmó a Prensa Latina el coordinador de este movimiento cultural, Guarapiranga Freire, quien explicó que del 11 al 19 de enero tienen lugar las letanías o rezos, en tanto el cierre de la celebración está marcado por el desmontaje del mástil.
Se trata de una mezcla increíble de varias culturas populares, destacó Freire, cuyo padre, el difunto maestro Teodoro Freire, fundó aquí esta festividad comunitaria como una forma de devoción a San Sebastián, santo guerrero y mártir de la fe.
Teodoro Freire, conocido como Seu Teodoro, fue un migrante del estado de Maranhão que llegó a Brasilia durante la construcción de la capital y trajo consigo el bumba-meu-boi, una rica manifestación folclórica de las regiones Norte y Nordeste del país que mezcla danza, música y teatro para representar la leyenda de la muerte y resurrección de un buey.
Al año siguiente de su llegada al Distrito Federal, en 1963, Teodoro creó en la región administrativa de Sobradinho la Fundación de la Sociedad Folclórica Brasiliense, que posteriormente se conocería como el Centro de Tradiciones Populares.
En 2004, el Bumba Meu Boi de Seu Teodoro fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de esta capital y, en 2006, su impulsor recibió la Orden del Mérito Cultural del gobierno federal por las festividades y la tradición del bumba-meu-boi.

Tras su fallecimiento en 2012 a los 91 años de edad, su legado permanece vibrante en el espacio creado por él, ya sea en la festividad de San Sebastián o en otras celebraciones el resto del año.
Aquí desarrollamos nuestro arte, nuestra cultura, es una satisfacción lo que hacemos, expresa orgulloso el hijo menor de Teodoro Freire, mientras en la sede del proyecto resuena la música y personas de diferentes generaciones se dejan llevar por el ritmo y el colorido de una tradición que goza de excelente salud.
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