En entrevista con el canal Teleamazonas, Reimberg explicó que cerca de 10 mil militares fueron desplegados en Guayas, Los Ríos y Manabí, mientras la Policía Nacional mantiene su presencia en todo el territorio y lidera las tareas de inteligencia e investigación.
“El rol de la Policía es manejar la inteligencia, la investigación y armar los casos que luego se ejecutan en las operaciones”, señaló el funcionario, al subrayar que las acciones se realizan de forma articulada con las Fuerzas Armadas.
Añadió que la estrategia incluye intervenciones en puertos, centros penitenciarios y estructuras criminales vinculadas al narcotráfico, con resultados visibles en incautaciones.
“En estos 15 días de enero llevamos más de cinco toneladas de droga incautadas”, afirmó.
El ministro justificó que la violencia persistente se debe a los golpes a la economía criminal.
“Ellos reaccionan castigando a quienes custodiaban la droga”, dijo al referirse a las numerosas muertes violentas, aunque aseguró que en lo que va de enero hay una disminución.
Reimberg reconoció que las cárceles siguen siendo un punto desde donde las estructuras criminales continúan operando y cuestionó decisiones judiciales que, a su criterio, favorecen a los procesados.
Sobre una eventual declaratoria de emergencia, sugerida por el presidente Daniel Noboa, explicó que la tendrán en cuenta para acelerar la adquisición de equipos con mayor agilidad.
La inseguridad persiste en el país sudamericano a pesar de las acciones adoptadas por el Gobierno de Noboa, quien en enero de 2024 decretó la existencia de un conflicto armado interno y declaró como terroristas a las bandas del crimen organizado.
A eso se suman los constantes decretos de estado de excepción y la militarización de territorios, medidas cuestionadas por organizaciones de derechos humanos que denuncian desapariciones forzadas y otros abusos por parte de uniformados.
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