Las publicaciones con desinformación y provocaciones no quedarán impunes. Se tomarán las medidas legales necesarias contra los responsables, declaró el jefe de la entidad, Burhanettin Duran.
Previamente, las autoridades turcas negaron informes sobre una presunta liberación de militantes del Estado Islámico con apoyo de Ankara, calificándolos de campaña de desinformación.
El ministro de Justicia, Yılmaz Tunç, confirmó investigaciones y restricciones de acceso a contenido considerado provocador o criminal en redes sociales.
Analistas locales señalan que la medida busca controlar la narrativa sobre operaciones militares externas, mientras analistas la interpretan como un reforzamiento de la seguridad nacional.
mem/amp













