«Según información actualizada, 11 personas resultaron heridas, de las cuales nueve fueron hospitalizadas, incluidos dos niños. Les deseo una pronta recuperación», escribió este miércoles Kumpilov en su canal de Telegram.
El alto cargo añadió que se introducirá un régimen de emergencia en la zona y se abrió un punto de alojamiento temporal para los residentes del edificio de apartamentos.
«El acceso de los residentes a las casas y apartamentos se realizará por etapas, a medida que se complete la inspección por parte de los representantes de las fuerzas del orden», añadió.
Previamente el Ministerio de Defensa de Rusia comunicó que 75 vehículos aéreos no tripulados de ataque ucranianos fueron derribados en el suroeste del país en la última jornada.
La cartera militar refirió que 45 de esos drones fueron abatidos en la región de Krasnodar; otros nueve fueron interceptados en la región de Oriol; siete, sobre el mar Negro; tres, en la península de Crimea; y tres más, en la región de Rostov.
Tambien se realizaron interceptaciones en las regiones de Astracán (dos), Briansk (dos), Kursk (sos), Vorónezh (uno) y sobre el mar de Azov (uno), especificó el ente militar.
Por su parte, la agencia nacional del transporte aéreo, Rosaviatsia, informó del cierre provisional de los aeropuertos de Sochi, Sarátov, Gelendzhik y Krasnodar durante la última jornada, por motivos de seguridad.
El 24 de febrero de 2022, Rusia lanzó una operación militar especial en Ucrania, según el presidente Vladímir Putin, para proteger a la población de «un genocidio por parte del régimen de Kiev» y atajar los riesgos de seguridad nacional que representa el avance de la Organización del Trtado del Atlántico Norte hacia el este.
Los ataques con drones lanzados desde Ucrania contra objetivos militares y civiles en la retaguardia rusa se han convertido desde entonces en una práctica habitual.
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