Las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía son las más afectadas por los siniestros, que ya devastaron cerca de 40 mil hectáreas de bosques y pastizales.
El fuego destruyó 764 casas, de ellas 608 en el Biobío y 153 en Ñuble, además de afectar siete establecimientos educacionales y cuatro jardines infantiles.
De acuerdo con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, la cifra de fallecidos se mantiene en 20, aunque el Servicio Médico Legal está revisando las zonas donde podrían encontrarse más cuerpos.
En la zona de desastre trabajan 90 aeronaves, junto a brigadas de la Conaf y de empresas, bomberos, carabineros, personal de la Policía de Investigaciones y de las Fuerzas Armadas.
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