Landrón explicó que se priorizaron los hospitales ubicados desde el puente Juan Carlos hacia el este, así como los correspondientes a los Servicios Regionales de Salud Yuma e Higuamo.
El funcionario precisó que desde días previos fueron instruidos los directores departamentales, regionales y de establecimientos de salud, así como jefes de Emergencias, para reforzar las acciones de preparación en los centros sanitarios de esas zonas.
De su lado, la directora de Centros Hospitalarios, doctora Yocasta Lara, indicó que las acciones incluyen la activación de los Comités de Emergencias y Desastres, y los planes de Alta Demanda Asistencial y de Respuesta a Intoxicación por Metanol.
Lara agregó que también se organizó el personal para garantizar la cobertura de los servicios de urgencias, emergencias y críticos durante las 24 horas.
Entre las medidas adoptadas figura garantizar la disponibilidad de medicamentos e insumos en las áreas de emergencias, mantener la seguridad permanente, verificar el adecuado funcionamiento de las plantas eléctricas y disponer de reservorios de agua y combustible.
El doctor Landrón recordó que el vocero oficial del “Operativo Altagraciano” 2026 es el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y exhortó a la población a desplazarse de manera responsable para preservar su vida y la de los demás usuarios de las vías.
El Día de la Altagracia, que se celebra cada 21 de enero, es una de las festividades religiosas más importantes de la República Dominicana. La fecha honra a Nuestra Señora de la Altagracia, considerada la madre espiritual y protectora del pueblo.
La celebración recuerda la victoria del ejército español sobre las fuerzas francesas en la Batalla de Sabana Real, ocurrida en 1691, un hecho que la tradición atribuye a la intervención divina de Nuestra Señora de la Altagracia.
Cada año, miles de fieles acuden a la Basílica Catedral de Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey, provincia La Altagracia, para rendir homenaje a la Virgen.
El templo, declarado Monumento Nacional, recibe peregrinos que llegan desde distintos puntos del país, muchos de ellos tras recorrer largas distancias a pie, como expresión de fe y gratitud.
Durante la jornada se celebran misas, procesiones y diversas actividades religiosas, en un ambiente de recogimiento y devoción que reafirma la profunda tradición del pueblo dominicano.
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