«Hay que respetar los procedimientos pertinentes para dejar de ser miembro de la CEI, y un estado miembro tiene derecho a abandonar la Comunidad, conforme al Artículo Nueve de su Carta, notificando su intención por escrito al Comité Ejecutivo de la CEI con 12 meses de antelación como mínimo”, explicó la diplomática.
Según Zajárova, tras eso se define una fecha a partir de la cual se cuenta el plazo de un año y se pone en marcha un inventariado de tratados y resoluciones de la CEI de los que el estado saliente es parte.
La vocero remarcó que ese divorcio «no es una acción instantánea» y que la observancia del reglamento previsto es «parte de las obligaciones internacionales que Moldavia contrajo con los demás miembros de la CEI, no solo Rusia».
Actualmente, Moldavia es parte de unos 200 tratados internacionales en el marco de la CEI, recordó Zajárova.
Al mismo tiempo, la portavoz de la Cancillería rusa constató que Moldavia «lleva años evadiendo el trabajo en el contexto de la Comunidad: falta a las reuniones de organismos estatutarios, no abona su contribución al presupuesto de la CEI y denuncia selectivamente los acuerdos que carecen supuestamente de valor añadido para sus ciudadanos».
Sin cuestionar el derecho soberano de Moldavia de separarse de la CEI, Zajárova puntualizó que los propios moldavos ven en esta decisión «otra evidencia de una política exterior corta de miras» por parte del actual gobierno de Maia Sandu «hace una apuesta imprudente por la cooperación con la Unión Europea y corta de un tajo sus relaciones en el espacio euroasiático».
La portavoz tachó de «desastrosa» la situación económica y social de Moldavia que, según el organismo nacional de estadística, importó cuatro veces más de lo que exportó en los primeros 11 meses de 2025 y cerró dicho período con una subida del 29,5 por ciento interanual del déficit comercial.
En el primer semestre del año pasado, agregó Zajárova, el nivel de pobreza en Moldavia superó el 30 por ciento.
«Una política destructiva de Chisinau rebota en primer lugar contra el pueblo moldavo cuyos intereses son sacrificadas en aras de las aspiraciones geopolíticas de Bruselas. El resultado de esta política antipopular ya está a la vista: la otrora próspera Moldavia se está convirtiendo de un territorio de la arbitrariedad y la pobreza», sentenció.
El ministro de Asuntos Exteriores de Moldavia, Mihai Popsoi, anunció el 19 de enero que Chisinau inició los trámites necesarios para separarse de esta alianza de países postsoviéticos, tras más de tres décadas de permanencia.
La Comunidad de Estados Independientes (CEI), fundada en 1991 tras la disolución de la Unión Soviética, incluye hoy a Azerbaiyán, Armenia, Belarús, Kazajstán, Kirguistán, Moldavia, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán como estados miembros.
Georgia abandonó el organismo en 2009; Ucrania y Turkmenistán mantienen legalmente la condición de estados partes en numerosos acuerdos comunitarios.
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