“Un Parlamento Europeo desinformado totalmente, con puntos irreales”, afirmó el otrora ministro de Relaciones Exteriores en la actual administración de la presidenta Xiomara Castro, al referirse a una resolución adoptada este jueves en Estrasburgo por el legislativo de la Unión Europea.
En su pronunciamiento, considerado por Reina como extemporáneo, la Eurocámara reconoció a Nasry Asfura, del derechista Partido Nacional, como mandatario electo de Honduras, tras las elecciones generales del pasado 30 de noviembre, y pidió respeto a los resultados electorales.
Además, los eurodiputados expresaron preocupación sobre un presunto clima de violencia e intimidación hacia la oposición y los funcionarios del Consejo Nacional Electoral (CNE), y exigieron a las autoridades hondureñas respetar la voluntad popular y “frenar estas hostilidades”.
Ante ese escenario descrito por la cámara del llamado viejo continente, Reina ironizó que el nuevo Congreso Nacional (Parlamento) “de facto” fue instalado la víspera y la transición está en marcha, pese a que el CNE -denunció- hizo una declaratoria ilegal sin contar todas las urnas.
A su juicio, la resolución del Europarlamento es parte de la mala información que recibe esa institución.
“Dónde están las amenazas al proceso”, preguntó el también excandidato a vicepresidente por el oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre), que en 2022 convirtió a Castro en la primera mujer presidenta en la historia de Honduras.
“Noticias falsas como la orden de captura a las consejeras del CNE que nunca existió o bien que no se trabaja en la transición”, escribió el diplomático en su cuenta de la red social X.
Aseguró que, a pesar de unos comicios viciados y la imposición de un régimen de facto por el bipartidismo, representado por los partidos Nacional y Liberal, la mandataria entregará el poder el próximo 27 de enero y no violará la Constitución.
No somos el bipartidismo y Libre seguirá defendiendo al pueblo, sentenció Reina.
La jefa de Estado hondureña pidió hace una semana a sus ministros iniciar el proceso de transición al derechista Asfura, a quien acusó de encabezar un gobierno carente de legitimidad.
Castro ordenó entonces a su gabinete proceder al traspaso de mando al nuevo “gobierno de facto, declarado por el CNE y el Tribunal de Justicia Electoral sin contar más de un millón de sufragios”, denunció.
Ante lo que calificó de injustos ataques de golpistas y eternos enemigos de la democracia, la dignataria ratificó que no permanecerá ni un día más ni un día menos en la presidencia de la República.
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