«Nos complace observar la continua normalización de la situación en Irán tras los disturbios inspirados desde el exterior y actos de desobediencia registrados en los primeros días del Año Nuevo, pero que también fueron obviamente financiados desde el extranjero», afirmó la diplomática rusa.
Los esfuerzos de las autoridades por mantener el orden público y, lo que es muy importante, las masivas manifestaciones de ciudadanos iraníes en apoyo del orden constitucional, la soberanía y la independencia del país han frustrado los planes destructivos de desestabilización.
Las fuerzas extranjeras hostiles que intentaron implementar su escenario predilecto de revolución de colores en Irán se vieron obligadas a reconocer este hecho, no sin pesar. La sangre derramada en las calles iraníes pesa sobre su conciencia», explicó.
La diplomática señaló que Rusia expresaba una vez más su solidaridad con el pueblo iraní. «Expresamos nuestras sinceras condolencias a las familias y amigos de las víctimas y deseamos una pronta recuperación a los heridos», añadió.
La vocero enfatizó que Rusia mantiene un contacto estrecho y constante con sus socios iraníes, quienes compartían con la nación euroasiática «sus evaluaciones sobre la situación actual».
«Abogamos constantemente por una reducción de las tensiones en torno a Irán y en la región en su conjunto. Instamos encarecidamente a las partes involucradas a que se abstengan de tomar medidas precipitadas e imprudentes que alejarían la perspectiva de alcanzar una resolución sostenible de la situación en interés de la paz y seguridad internacional y regional», aclaró.
La alta funcionaria señalo que estaba firmemente convencida firmemente de que «el rechazo a los enfoques de confrontación y la demostración de disposición para un diálogo respetuoso e igualitario permitirían alcanzar soluciones aceptables para todas las partes interesadas». «Estamos dispuestos a facilitar esto por todos los medios posibles», concluyó.
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