De acuerdo con un comunicado del Mando Central estadounidense (Centcom) y fuentes oficiales sirias, la primera fase de la operación incluyó el traslado de unos 150 presuntos miembros de este grupo radical desde la provincia siria de Hasakeh hacia instalaciones bajo control iraquí.
El plan prevé la transferencia gradual de hasta siete mil detenidos, con el objetivo declarado de evitar fugas que representen una amenaza para la seguridad regional y de Estados Unidos.
El proceso se desarrolla en un contexto marcado por la retirada de la milicia kurda Fuerzas Democráticas de Siria (FDS) de varias zonas del noreste del país, tras un acuerdo de alto el fuego con el Gobierno de Damasco.
En ese marco, las fuerzas gubernamentales sirias asumieron el control del campamento de Al-Hol, que alberga a unas 24 mil personas, en su mayoría mujeres y niños vinculados a combatientes del Daesh, así como de una prisión en la localidad de Shaddadeh, escenario reciente de fugas y posteriores recapturas.
Según afirmaron las autoridades estadounidenses, el traslado seguro de los detenidos es esencial para impedir una reactivación de la amenaza yihadista, pese a la derrota territorial del Daesh en Iraq en 2017 y en Siria en 2019.
Mientras tanto, el control de prisiones y campamentos que albergan a miembros y familiares del Daesh sigue siendo un punto de tensión en el noreste sirio, donde Damasco reiteró su disposición a asumir plenamente la gestión de estos centros como parte de su estrategia para garantizar la seguridad y la estabilidad en la región.
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