Las mociones fueron presentadas por La Francia Insumisa (LFI) y Agrupación Nacional (RN), dos de los principales partidos opositores, que acusan al Gobierno de promover una Ley de Financiación del Estado nefasta para el país y portadora de la austeridad.
El primer ministro activó el martes el artículo 49.3 de la Constitución para adoptar sin el voto parlamentario la partida de “Ingresos” del presupuesto 2026, el cual no pudo aprobarse en diciembre pasado por la polarización política imperante en suelo galo.
Lecornu dijo que no tenía otra opción que apelar al polémico recurso, el que se había comprometido a no usar, por los bloqueos de LFI y RN en la Asamblea Nacional y por la necesidad de dotar al país de un presupuesto.
Según los cálculos de analistas y medios de prensa, las dos mociones de censura tienen escasas probabilidades de éxito, aunque la de los insumisos, presentada junto con los comunistas y los ecologistas, podría acercarse bastante a los 289 diputados requeridos para la mayoría absoluta en el Hemiciclo.
Tanto el Partido Socialista (PS) como Los Republicanos (LR) ya adelantaron que no apoyarán los intentos de censura, por lo que la esperanza de sus promotores es que algunos parlamentarios de esas fuerzas ignoren las indicaciones de sus cúpulas.
Desde su llegada a Matignon en septiembre, el primer ministro ha enfrentado varias mociones para derrocarlo, suerte corrida por sus dos antecesores: Michel Barnier censurado en diciembre del 2024 y François Bayrou derribado en septiembre del año pasado, después de que la cámara baja le negara la confianza.
Sin embargo, los socialistas han servido de tabla salvadora a Lecornu, quien les ha hecho concesiones, la principal de ellas suspender hasta enero del 2028 la aplicación de la reforma de la jubilación.
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