La comunicación, que elogia “la profesionalidad de los militares» y afirma que en su huida los insurgentes abandonaron motocicletas, armas, municiones, explosivos para elaborar bombas artesanales, víveres y paneles solares.
La operación ocurrió en la localidad de Sikasso, fronteriza con Burkina Faso, escenario el domingo pasado de un ataque de islamistas que causó 11 bajas a los policías que operaban un punto de control.
Junto a Níger y Burkina Faso, Malí integra la Alianza de Estados del Sahel por lo que es de suponer que la redada maliense es parte de la cooperación castrense entre los miembros de esa agrupación trilateral.
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