En un mensaje difundido en la plataforma digital turca In Social, Fidan subrayó el compromiso de su país con un futuro en el que se escuchen las voces del pueblo de Gaza, se garanticen sus derechos y pueda vivir en paz.
El canciller explicó que participó, en representación del presidente Recep Tayyip Erdoğan, en la ceremonia de firma de la Carta del Consejo de Paz, celebrada en la ciudad suiza de Davos, con el objetivo de detener la guerra en Gaza y facilitar su proceso de reconstrucción.
Destacó que el Consejo de Paz, del cual Erdoğan figura como miembro fundador, ofrece una oportunidad histórica para aliviar el prolongado sufrimiento del pueblo gazatí, atender sus urgentes necesidades humanitarias y sentar las bases de una paz duradera en la región.
Fidan expresó su convicción de que este mecanismo internacional trabajará de manera conjunta con el pueblo de Gaza para forjar el futuro de la Franja y contribuir de forma significativa a su revitalización.
De acuerdo con su carta constitutiva, el Consejo de Paz busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza justa y legal, y garantizar una paz sostenible en zonas afectadas o amenazadas por conflictos armados.
El Consejo es una de las cuatro estructuras previstas para gestionar la fase de transición en Gaza, junto con el Comité Nacional Palestino para la Administración de Gaza, el Consejo Ejecutivo de Gaza y la Fuerza Internacional de Estabilización.
La carta constitutiva del Consejo fue firmada el jueves último en Davos, en el marco del Foro Económico Mundial, durante una ceremonia transmitida en directo y a la que asistieron jefes de Estado y representantes de unos 22 países. Según reportes de prensa, además de Estados Unidos, firmaron el acuerdo representantes de 19 naciones, entre ellas Baréin, Marruecos, Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bulgaria, Hungría, Indonesia, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Mongolia, Pakistán, Paraguay, Catar, Arabia Saudita, Türkiye, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán.
Varios países, incluidos Canadá, Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido, estuvieron ausentes de la ceremonia, y algunos declinaron explícitamente la invitación.
El acuerdo puso fin a la guerra iniciada por Israel el 8 de octubre de 2013, que se prolongó durante dos años y provocó la muerte de más de 71 mil palestinos y heridas a más de 171 mil, además de una destrucción masiva de infraestructura civil. Naciones Unidas estiman en unos 70 mil millones de dólares el costo total de la reconstrucción.
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