En mensaje, a propósito del Bicentenario de la toma de El Callao el 23 de enero de 1826, el alto mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) significó que dos siglos después de aquellas gestas “nos anteponemos a los embates del imperialismo”.
Afirmó que al igual que en tiempos pretéritos, el presente está marcado por nuevas formas de dominación que “han reemplazado las antiguas armas del colonialismo”.
El vicepresidente sectorial de Soberanía, Seguridad y Paz señaló que ahora recurren a la presión económica, asfixia financiera, guerra híbrida y cognitiva, y «llegan al extremo de consumar una criminal agresión bélica contra esta noble nación el pasado 3 de enero».
Padrino destacó que la FANB “exalta la pertinencia y valor histórico de la lección que nos dejó la Toma de El Callao: unidad, determinación, paciencia de hierro y disciplina; nervios de acero”.
Aseguró que los imperios, por “muy poderosos y arrogantes que parezcan”, y por inexpugnables que luzcan sus murallas económicas y tecnológicas, terminan cediendo ante la voluntad inquebrantable de los pueblos decididos a ser libres.
“Conmemoremos el Bicentenario de este hecho de armas desde la unión nacional, con la dignidad a salvo, la moral en alto y el espíritu de lucha invicto”, subrayó el general en jefe.
Patentizó, asimismo, que Venezuela “seguirá transitando senderos de paz, gloria y grandeza. ¡Venceremos!”.
Al rememorar la batalla de El Callao, en Perú, Padrino comentó que el Imperio Español salió de allí derrotado y ese fue el último contingente español que aún permanecía en tierras suramericanas.
“Detrás de este asedio final, se fraguaba la arquitectura geopolítica del Padre Libertador Simón Bolívar, quien con claridad meridiana comprendía que la paz de la Gran Colombia pendía de un hilo mientras un solo soldado realista pisara nuestro suelo”, señaló.
Recordó que la encomienda de la trascendental misión fue encargada “a un estratega que encarnó la virtud republicana: el General Bartolomé Salom, quien bajo su mando no marchaba un ejército mercenario ni una fuerza de ocupación. “¡No! Bajo su mando combatía el Ejército Unido Libertador”, acotó.
Al respecto, resaltó que, con esta capitulación, el tiempo de la monarquía expiró en el sur del continente para dar paso a la era de los pueblos libres, soberanos e independientes.
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