El activista señaló que al comenzar el alto el fuego, el 10 de octubre del pasado año, el Ejército controlaba 53 por ciento de la región, pero en la actualidad la cifra aumentó hasta el 60 por ciento.
La expansión incluye grandes áreas residenciales, desde la sureña ciudad de Rafah hasta Beit Lahia y Beit Hanoun en el norte, además de las zonas orientales de la urbe de Gaza, donde los militares continúan sus operaciones de destrucción y expansión, denunció.
Al-Shawa explicó que las Fuerzas Armadas del vecino país utilizaron la tregua para expandirse por zonas residenciales palestinas en el enclave costero.
Más de 2,2 millones de personas viven en un área que no supera los 90 kilómetros cuadrados, lo cual agravó la crisis humanitaria en ese territorio, subrayó.
Al respecto, afirmó que el 90 por ciento de los gazatíes dependen de la ayuda internacional para su vida diaria.
También criticó la sistemática destrucción de la infraestructura, en especial de las redes de alcantarillado y de agua, así como el bloqueo israelí que impide el ingreso a la Franja de los materiales necesarios para rehabilitar la región.
En ese sentido, alertó que unas 900 mil toneladas de residuos están esparcidas por Gaza, lo cual crea una grave situación sanitaria y ambiental.
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