Por Diony Sanabia, corresponsal en Brasilia Como escuchó y constató Prensa Latina, no es una bandera cualquiera, es una gran enseña de Venezuela (seis metros de largo por tres metros de ancho) que carga historias, firmas y consignas, y la trasladan, orgullosos y felices, de un sitio a otro Freddy Meregote y Flávia Rodrigues.
El recorrido, en manos de esos integrantes de la Brigada bolivariana por la Paz en América Latina y el Caribe, y de otros, comenzó el último 8 de enero en la Plaza de los Tres Poderes mientras Brasil recordaba el intento de golpe alentado por Jair Bolsonaro contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Allí, en ese escenario simbólico, donde la democracia brasileña se miró al espejo, la bandera venezolana se desplegó en paralelo como gesto de solidaridad continental y rechazo a las injerencias externas.
El estandarte siguió camino; pasó por la Feria Agroecológica de Punta Norte, donde manos urbanas, campesinas, de artesanos y de artistas dejaron trazos de apoyo; y se abrió en la presentación de un libro del teólogo de la liberación Marcelo Barros.
Volvió a hacerse presente en el homenaje en la Plaza Buriti al Héroe Nacional de Cuba, José Martí, por el aniversario 173 de su nacimiento, y nuevamente la palabra unidad cobró más sentido latinoamericano.
Cada parada sumó nombres y mensajes, y son visibles en la tela las rúbricas de la ministra brasileña de las Mujeres, Márcia Lopes; del embajador de Cuba acá, Adolfo Curbelo; de integrantes de diversos partidos y de entidades sociales, y de gente común que se acercó a escribir lo que siente.
Fuerza pueblo venezolano; Venezuela Libre; Libertad para Nicolás Maduro y Cilia Flores (presidente venezolano y esposa, secuestrados y prisioneros desde el 3 de enero en Estados Unidos tras una agresión contra Caracas ordenada por el mandatario Donald Trump); Brasil con Venezuela; y Cuba y Venezuela, hermanos siempre, se leen en la franja amarilla.
Sin miedos, al decir de Meregote, esta bandera venezolana no pide permiso; reclama la excarcelación del líder de la Revolución bolivariana y de la primera combatiente; defiende la unidad de América Latina y el Caribe; y rechaza al imperialismo estadounidense y las políticas de Trump.
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