Ese descenso se apreció en todos los grupos etarios, excepto entre los más jóvenes, donde se produjo un cambio de tendencia, pues la incidencia aumentó entre los niños pequeños, de cero a cuatro años de edad, con una tasa de 33 casos por cada mil personas, precisa el último boletín del Instituto Superior de Sanidad (ISS).
La tasa se situó entre 11 y 17 casos por cada mil unidades en otros grupos de edad, y bajó hasta 8,07 en los mayores de 65 años, observaron en este estudio los expertos.
En ese reporte, basado en datos recogidos por la Red Nacional de Vigilancia Integrada Epidemiológica y Virológica (RespirVirNet) de destaca que, desde el inicio de la temporada, la gripe y las enfermedades estacionales obligaron al ingreso de 9,2 millones de italianos, un número que se considera muy elevado.
“La incidencia sigue disminuyendo y es improbable que vuelva a los niveles máximos registrados a finales de diciembre”, apunta el comunicado emitido por el Departamento de Enfermedades Infecciosas del ISS.
“En cuanto a la caracterización de los virus de la influenza, el porcentaje del A(H3N2) en la comunidad es significativamente mayor que el de A(H1N1) pdm09”, añade el documento.
En los análisis de secuenciación en curso desde el inicio de la vigilancia, se aprecia que, “entre las cepas del virus de la influenza A(H3N2) que circulan actualmente en Italia, el subclado K es claramente prevalente”, resaltaron los especialistas.
Gianni Rezza, profesor asociado de Higiene y Salud Pública en la Universidad San Raffaele, de Milán, significó en declaraciones a medios informativos que, entre los casos graves, predomina en Italia el virus A(H1N1) lo que, según dijo “parece contradecir los informes sobre una variante K más agresiva”.
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