El primer coronel Manuel Lama, al frente de esa agrupación, explicó en detalles sus proyecciones en el encuentro en la sede del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, encabezado por su máxima dirección, el general de división Ramón Pardo Guerra.
«Los estudios realizados y la experiencia de más de 25 años muestran que en Cuba existen territorios con condiciones para que surjan fuegos más intensos y de mayor magnitud no solo por el impacto de las variabilidades climáticas, sino también por irresponsabilidad ciudadana», refirió Lama Gómez.
«Aunque nuestras operaciones van desde enero hasta mayo próximo, existen evidencias que muestran un cambio en el patrón de su comportamiento y su ocurrencia se extiende hasta los meses de junio, julio y agosto, asociados a elementos relacionados con la prolongación del período poco lluvioso en la nación y a las variables meteorológicas», agregó.
Por su parte Pardo Guerra calificó de vital el fortalecimiento de las capacidades de prevención, respuesta y recuperación ante fenómenos de origen natural que, por su frecuencia e impacto, representan un peligro para la seguridad de la nación, la economía y el medio ambiente.
Indicó que este ejercicio constituye una nueva oportunidad para consolidar la resiliencia territorial, fortalecer la cooperación entre los órganos del Ministerio del Interior y los consejos de defensa, además de garantizar que las medidas adoptadas no generen más vulnerabilidades. rgh/bbb













