En una cadena nacional, el presidente, Daniel Noboa, dijo que el plan “no se basa en operativos aislados, sino en una estrategia integral que vincula la inseguridad con redes de corrupción política y criminal”.
El mensaje llega luego de que Ecuador terminara 2025 como el año más violento de su historia, con más de nueve mil homicidios intencionales, a pesar de la militarización, decretos de estados de excepción y otras medidas del Ejecutivo.
“La inseguridad es la delincuencia que se desprende de la corrupción política enquistada en el país, que por tantos años utilizó a los grupos de delincuencia organizada, como sus equipos tácticos”, afirmó el gobernante.
Por su parte, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, informó que este año se destinarán alrededor de 180 millones de dólares a la ejecución de 11 proyectos estratégicos, entre ellos la compra de siete helicópteros, un buque logístico, sistemas de radar, escáneres y drones.
También mencionó la modernización de los sistemas de control en aire, mar y tierra, así como el refuerzo de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas para mantener operaciones permanentes y control territorial.
En tanto, el titular del Interior, John Reimberg, explicó que el plan incorpora tecnología de última generación para la identificación de armas y el fortalecimiento de los controles migratorios, sobre todo en el tema de identidades.
Además, señaló que uno de los ejes es afectar directamente la economía de los grupos de delincuencia organizada.
En ese sentido, el secretario de Integridad Pública, José Julio Neira, indicó que han identificado flujos de financiamiento ilícito que habrían llegado incluso a actores políticos de gobiernos autónomos descentralizados.
Este anuncio de la administración de Noboa llega luego de que en 2023, a raíz de su llegada al poder, promovió el denominado Plan Fénix con la intención de erradicar la inseguridad, sin embargo, nunca se conocieron detalles de esa estrategia y, mientras, la criminalidad siguió al alza.
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