Empleados y ciudadanos capitalinos protestan de manera pacífica en las instalaciones de la comuna, ubicadas en las cercanías del Estadio Nacional, en respaldo al alcalde de esta urbe, Jorge Aldana, quien se postuló a la reelección por Libre en los comicios generales de noviembre de 2025.
El carismático edil acudió el pasado 15 de enero a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para reclamar que se sumen 435 actas (más de 100 mil sufragios) sin contabilizar en la disputa por el consistorio de mayor carga electoral de este país centroamericano.
En su recurso de amparo, solicitó formalmente a la CSJ la suspensión del acto reclamado para que se proceda a la revisión de las juntas receptoras de votos que, según su denuncia, no han sido añadidas al cómputo final de la contienda.
Aldana afirmó que su apelación representa la última vía legal a nivel nacional para impugnar los resultados electorales y “buscar justicia”.
Recordó que durante 55 días recurrió al Consejo Nacional Electoral (CNE) y al Tribunal de Justicia Electoral (TJE), órganos controlados por los derechistas partidos Nacional y Liberal, para pedir el conteo total de las urnas.
“Solo pedimos que se cuenten los votos para tener certeza y legitimidad”, expresó el regidor, cuyas apelaciones ante el TJE fueron desestimadas por los magistrados que representan al llamado bipartidismo (nacionalistas y liberales).
Acusó a los magistrados del TJE de emitir resoluciones ilegales, al ignorar las impugnaciones presentadas para transparentar el resultado en el Distrito Central, que conforman las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela.
Sin concluir el escrutinio de todas las actas, el CNE proclamó el pasado 30 de diciembre al nacionalista Juan Diego Zelaya alcalde electo del Distrito Central, mientras que el máximo tribunal electoral denegó tramitar los recursos interpuestos por el aspirante del oficialismo.
La crisis postelectoral se agudizó la víspera tras la toma de posesión de Zelaya, pese a un proceso marcado por fuertes acusaciones de fraude.
Aunque las cuestionadas cifras oficiales le otorgaron el triunfo, Libre denunció un robo descarado de votos y señaló que la decisión del árbitro de los comicios fue resultado de una manipulación en las actas a nivel municipal.
Aldana llamó al presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, también del Partido Nacional, a impedir que sus correligionarios usurpen la elección en la capital.
“Se consuma el primer acto de corrupción del gobierno entrante. Robarse una elección, también es corrupción”, enfatizó Aldana sobre el ejecutivo de Asfura, quien asumirá mañana la presidencia de Honduras con el apoyo explícito del mandatario estadounidense, Donald Trump.
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