El Departamento de Justicia (DOJ) informó que un total de cuatro mil oficiales fueron enviados al estado del Medio Oeste, unos dos mil provenientes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) e igual cifra de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
La muerte de Pretti, de 37 años, ha reavivado la indignación a nivel nacional (el 7 de enero baleada fatalmente Renee Good), y los demócratas del Senado incluso advirtieron que votarán en contra del paquete de financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ante la inminente fecha límite del 30 de enero para evitar el cierre de la administración.
Este lunes, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó al presidente Donald Trump como un firme defensor de los derechos de la Segunda Enmienda de los estadounidenses, durante el primer encuentro con los periodistas, luego de lo ocurrido.
La funcionaria justificó el proceder de los agentes federales que desembocó en la muerte a tiros de Pretti, un enfermero que trabajaba en la unidad de cuidados intensivos en un hospital para veteranos y que estaba autorizado a portar armas de fuego.
“Cualquier propietario de armas sabe que, al portar un arma, al portar armas, y enfrentarse a las fuerzas del orden, se asume un riesgo y se corre el riesgo de que se use la fuerza en su contra”, señaló Leavitt al acotar: “Y, lamentablemente, eso fue lo que ocurrió el sábado”.
En una publicación en Truth Social el fin de semana, Trump cuestionó por qué Pretti llevaba uno de esos artefactos y cargadores adicionales.
Al dirigirse a la prensa, Leavitt confirmó igualmente que Tom Homan, el zar de la frontera de Trump, será ahora el “principal punto de contacto sobre el terreno en Minneapolis”.
Algunos medios locales hicieron referencia a que la mansión ejecutiva está mitigando cualquier señal que signifique conflicto entre la secretaria del DHS, Kristi Noem, y Homan.
Leavitt reiteró varias veces que el presidente todavía tiene “confianza” en la secretaria del DHS, cuando surgen pedidos de un juicio político y llamados a su renuncia y además, trató de deslindar a Trump de las alegaciones de Noem, y el principal asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, que llamaron a Pretti un “terrorista doméstico”.
“En cuanto al presidente Trump, por quien hablo, ha dicho que quiere dejar que la investigación continúe y que los hechos guíen este caso”, subrayó.
Leavitt declaró que hay tres investigaciones federales separadas en curso tras el tiroteo mortal de Pretti. “Como dijo el presidente Trump ayer, la administración está revisando todo lo relacionado con el tiroteo, y dejaremos que la investigación siga su curso”, recalcó. oda/dfm













