La funcionaria aseguró este martes que el retorno de Ecuador a los mercados internacionales responde a una estrategia “cuidadosamente diseñada” para reducir la presión sobre el presupuesto estatal y disminuir el riesgo de incumplimiento del pago de la deuda externa.
Moya explicó, en entrevista con el canal Teleamazonas, que la operación contempla dos frentes, por un lado el financiamiento y recompra de deuda, con el objetivo de retirar bonos que afectaban la caja fiscal entre 2026 y 2030, y por otro aliviar el gasto público.
El Gobierno indicó que Ecuador emitió el 26 de enero un bono por dos mil 200 millones de dólares con vencimiento en 2034 y un bono por mil 800 millones de dólares con vencimiento en 2039, con un rendimiento promedio de 8,975 por ciento.
“Cuando se emiten esta cantidad de bonos y se utiliza mayor parte de esto para poder quitar ese riesgo, para poder abrir espacio en el presupuesto para la obra social eso es bien visto por los mercados internacionales y por los inversionistas para el Ecuador”, afirmó Moya.
Para el exministro de Finanzas Marco Flores, en efecto, la operación de manejo de pasivos mejora la posición de liquidez del Estado en el corto plazo al eliminar las amortizaciones semestrales de capital correspondientes a la porción de los bonos recomprados.
En su cuenta de la red social X, el experto señaló que la eliminación de estas amortizaciones reduce las salidas de caja por capital en el corto plazo, sin embargo, este alivio de caja no implica una reducción del costo fiscal de la deuda. “La operación no reduce la carga total del servicio de la deuda, sino que sustituye amortizaciones de capital de corto plazo por mayores pagos de intereses a lo largo del tiempo”, alertó Flores.
El Gobierno de Daniel Noboa ha dado este paso relacionado con los bonos después de reducir a menos de 500 el denominado “riesgo país” y en medio de un cuestionado programa crediticio con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de cinco mil millones de dólares en cuatro años (2024-2028).
Ecuador es uno de los países más endeudados con esa entidad financiera, con más de nueve mil 415 millones de dólares, y deberá pagar unos 11 mil 661 millones entre 2026 y 2034.
Expertos afirman que el volumen de la deuda limita las inversiones sociales y los recursos para sectores como salud y educación, ya que gran parte del Producto Interno Bruto va destinado al pago del préstamo.
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