El premio Nicolás Guillén de Poesía correspondió a Edurman Mariño Cuenca por su obra Objeto social, decisión que aprobó de manera unánime un jurado integrado por los escritores Alex Pausides, Lourdes González y Arístides Vega, que destacó la singularidad de su escritura, su alta tensión expresiva y su limpia factura estilística.
En el género de cuento, el premio Alejo Carpentier fue para Alberto Marrero por su libro Cerámica de invierno, cuyo jurado, compuesto por los narradores María Elena Llana, Edelmis Anoceto y Aida Bahr, reconoció la esmerada factura literaria de la obra, así como el diseño de personajes y tramas profundamente humanos desde una perspectiva universal.
Según comunicado del ICL, la novela Atlas anatomofisiológico de un hombre vil, de Geovannys Manso, se alzó con el premio Alejo Carpentier de Novela, tras evaluación de un jurado integrado por los también escritores cubanos Jorge Ángel Hernández, Susana Haugh y Emerio Medina.
La nota explica que la decisión está sustentada en la capacidad dramática de los conflictos familiares que sustentan la trama y el desarrollo de una historia cargada de tensiones.
Por su parte, el premio Alejo Carpentier de Ensayo fue concedido a Enmanuel Tornés e Ileana Mendoza por su estudio Relecturas de la historia en la novela cubana actual.
El jurado, conformado por los intelectuales Virgilio López Lemus, Yamil Díaz y Omar Valiño, calificó la obra como un análisis integral y un aporte de peso sobre la ficción histórica insular, escrito con claridad de prosa y originalidad de ideas.
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