El desacuerdo surgió en el seno de la Organización Marítima Internacional (OMI), donde se negocia un pactoglobal para que el sector adopte combustibles ecológicos, luego de que Grecia y Chipre se abstuvieran en una votación clave tras amenazas de sanciones de Estados Unidos.
Parte de los países de la UE, incluidos Dinamarca y Países Bajos, mantuvieron consultas con China, que mostró disposición a buscar un compromiso, mientras Grecia apoyó el enfoque alternativo de Estados Unidos y Arabia Saudita, detalló la fuente.
Mientras, La Comisión Europea afirmó su voluntad de facilitar un consenso, aunque en la actualidad no existe una postura unificada para las próximas rondas de negociación en la OMI, lo que debilita la influencia del bloque.
Expertos en política climática consultadas por el medio consideran que el uso de gas natural licuado como “combustible de transición”, impulsado por Washington y Riad, retrasaría los objetivos de descarbonización que la UE defiende en foros internacionales.
La falta de unidad ocurre en un momento crítico, donde el sector marítimo —responsable de casi el tres por ciento de las emisiones globales— requiere regulaciones claras para incentivar las inversiones en tecnologías limpias.
Esta situación podría afectar la credibilidad del liderazgo climático europeo y su capacidad para moldear las normas ambientales a escala global en un año clave para la agenda ecológica internacional.
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