El balance fue divulgado por la Secretaría de Inspección del Trabajo en ocasión del Día Nacional de Combate al Trabajo Esclavo, y detalla que las víctimas recibieron más de nueve millones de reales (unos 1,8 millones de dólares) en concepto de pagos de indemnizaciones laborales.
Además de los rescates, las inspecciones realizadas en todo el país permitieron garantizar derechos laborales a más de 48 mil personas.
Según el ministerio, incluso en los casos en que no se configuró formalmente la condición de trabajo esclavo, la actuación de los auditores fiscales posibilitó la corrección de irregularidades y el cumplimiento de la legislación laboral.
De acuerdo con la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, los sectores con mayor número de personas rescatadas fueron las obras de albañilería, la administración pública, la construcción de edificios, el cultivo de café y la extracción, y trituración de piedras y otros materiales para la construcción.
Los datos oficiales revelan un cambio significativo en el perfil de los rescates, pues el 68 por ciento de los casos fueron identificados en áreas urbanas, superando por primera vez a los registrados en el medio rural, que históricamente concentraban la mayoría de las denuncias.
El informe subraya que el trabajo esclavo contemporáneo no se limita a actividades específicas, ya que fue detectado en sectores como la cosecha de café, el desmonte ilegal, la minería clandestina, la industria textil y el trabajo doméstico.
Desde el punto de vista territorial, los estados con mayor número de trabajadores rescatados fueron Mato Grosso (607), Bahía (482), Minas Gerais (393), Sao Paulo (276) y Paraíba (253).
En Brasil, el Día Nacional de Combate al Trabajo Esclavo recuerda el asesinato de varios auditores y un conductor en una emboscada en la zona rural de Unaí, en el noroeste del estado de Minas Gerais, cuando iban a investigar denuncias de trabajo esclavo contra agricultores poderosos de la región.
Conocido como la Chacina de Unaí, ese crimen fue cometido el 28 de enero de 2004 por orden del hacendado Norberto Mânica, propietario de la empresa Agropecuaria Ivae y hermano del entonces alcalde del municipio, Antério Mânica, recuerda el portal Brasil de Fato.
“Esta fecha no es solo un hito en el calendario, es una cicatriz en la historia del Estado brasileño”, subraya un manifiesto difundido hoy por la Asociación Nacional de los Auditores Fiscales del Trabajo.
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