Ante un busto que inmortaliza al prócer en la plaza de América Latina, situada en la puerta de Champerret, el embajador cubano, Otto Vaillant, depositó una ofrenda floral, en un acto ya tradicional en la Ciudad de la Luz. Por su parte, el segundo jefe de la Misión, Justo Enrique Rodríguez, calificó a Martí (28 de enero del 1853-19 de mayo del 1895) en su intervención ante los participantes de un “poeta de la libertad, un visionario que supo anticipar los peligros de la dominación extranjera”.
En ese sentido, evocó obras como Nuestra América y la carta a su amigo Manuel Mercado, en las que alertó de la amenaza representada por Estados Unidos para sus vecinos por las pretensiones expansionistas de la potencia norteña.
Asimismo, destacó la lucha del héroe nacional de Cuba por una independencia auténtica.
Hoy, a 173 años de su natalicio, sus palabras tienen plena vigencia, subrayó Rodríguez, quien denunció una escalada en la agresividad estadounidense hacia la isla y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington hace más de seis décadas.
Entre los franceses presentes en el homenaje estuvieron representantes de organizaciones políticas como el Partido Comunista, de la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos del país, y de asociaciones muy activas en el acompañamiento a la nación antillana, entre ellas Cuba Coopération France, France Cuba y Cuba Si France.
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