Ante el monumento erigido en su honor, ubicado en una importante arteria capitalina que lleva el nombre del Maestro, la coordinadora del grupo, Idalia Mendoza, resaltó el legado histórico de Martí y la vigencia de su pensamiento antiimperialista y humanista, informó la embajada de Cuba en su portal web.
Mendoza subrayó además la herencia ideológica que el Apóstol legó a las nuevas generaciones que defienden hoy la soberanía, independencia y dignidad del pueblo cubano frente a las agresiones externas.
Según la información divulgada, los presentes reafirmaron los lazos de hermandad entre los pueblos de Nicaragua y Cuba, así como el compromiso permanente de apoyo a la Revolución.
En la nación centroamericana, la Asamblea Nacional también rindió tributo a la figura del héroe cubano y destacó su acción y pensamiento anticolonialista.
Mediante una mención especial leída en el hemiciclo legislativo, la diputada Arelys Bazán calificó a Martí como “una de las figuras más grandes del pensamiento y la historia de América Latina”.
La parlamentaria afirmó que hablar de Martí no es solo recordar a un hombre, “sino comprender una idea, la idea de la libertad, la dignidad humana y el amor profundo por la patria”.
Por su parte, en la sede diplomática cubana, los miembros de la misión estatal recordaron que Martí concibió a Cuba no solo como territorio liberado, sino como un proyecto moral, humano y profundamente justo.
Destacaron que, con una lucidez extraordinaria para su tiempo, el Apóstol advirtió el surgimiento del imperialismo como una amenaza para Nuestra América, y defendió el derecho de los pueblos latinoamericanos y caribeños a construir su propio camino sin tutelas ni imposiciones externas.
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