El hallazgo del vector en la principal terminal aérea del país activó las alarmas y llevó a las autoridades a reforzar la alerta sanitaria desde la región de Arica y Parinacota, en el norte, hasta la de Los Lagos, en el sur.
Aunque la detección del insecto no implica la existencia aquí de casos autóctonos de dengue y otras enfermedades, sí confirmó el riesgo potencial asociado al aumento de los flujos de viajeros internacionales, el cambio climático y la expansión geográfica del insecto en la región.
El territorio chileno se ha visto afectado durante los últimos días por elevadas temperaturas y olas de calor que en algunas regiones hicieron saltar los termómetros hasta los 37 grados.
Las temporadas cada vez más calurosas provocaron la expansión del Aedes Aegypti por Latinoamérica, y en Chile se detectó la presencia en los últimos años no solo en el norte, sino también en el centro.
El Minsal llamó a la población a reforzar las medidas preventivas, no acumular aguas estancadas en las viviendas y mantener tapados los depósitos para evitar la reproducción del insecto.
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