Tal decisión añade presión sobre el presidente Donald Trump, que enfrenta ya la oposición a sus tácticas de inmigración hasta dentro de su propio partido y otra parálisis gubernamental podría complicar el escenario de inestabilidad económica.
La gota que colmó la copa es la polémica generada tras el asesinato, el sábado pasado, del ciudadano estadounidense de 37 años Alex Pretti, baleado fatalmente por agentes federales de inmigración en la ciudad de Minneapolis, epicentro de la gran controversia alrededor de las represivas políticas migratorias de la administración Trump.
Chuck Schumer, líder de la minoría demócrata en el Senado (controlado al igual que la Cámara de Representantes por los republicanos) confirmó que su bancada no dará los 60 votos necesarios para aprobar el conjunto de seis leyes de asignaciones si no se retira el capítulo sobre el DHS.
“Esta no es una situación de ley y orden. Esto es caos”, advirtió Schumer, quien presentó un pliego de demandas para cambiar las tácticas de detención y uso de la fuerza de los agentes federales.
Los demócratas pretenden crear un código de conducta obligatorio para los agentes de inmigración y el uso obligatorio de cámaras corporales, entre otras exigencias.
De no alcanzarse un acuerdo antes de la medianoche de este 30 de enero, el apagón parcial del Gobierno detendría el funcionamiento de departamentos como el de Defensa, Salud, Educación, Transporte, Tesoro y Estado, además de otras agencias federales.
Estados Unidos vivió a partir del 1 de octubre de 2025 y por 43 días el cierre gubernamental más largo en la historia nacional. Los empleados federales no recibieron sus salarios, muchos servicios públicos se detuvieron y los votantes recibieron otro recordatorio de la disfunción de Washington, según destacaron medios locales.
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